Los intelectuales son de su tiempo, caminan vigilados por la política de masas de representaciones encarnadas por la industria de la información o los medios, y únicamente están en condiciones de ofrecer resistencia a dichas representaciones poniendo en tela de juicio las imágenes, los discursos oficiales y las justificaciones del poder vehiculadas por unos medios cada vez más poderosos.
- Edward W. Said, Representaciones del intelectual
Hay un bote que flota en un lago / está ardiendo en llamas
Tu mirada encendida / serpenteando el fuego / serpenteando el lago
Hoy un bote flotando en un lago / está ardiendo en llamas
Amanecer florente
de nahuel y somoros
en la tierra nata
solvaturas iqueístas
hora hora hora
aclamación fija de tu geografía / emerge tu voz / hermante
ordena el cosmos de tus costumbres / hasta la ensaña corriente / ósea
Somoros somorifa de sur a norte / (re)verberancia
Nahuel ocre y otiliza
Sum sum sum
Se figura la carne / masiva / de todos los fuegos
- ¿Sí? Yo no- le respondí. Me dedicó el cuadro y me regaló su colección de discos, yo estaba realmente muy agradecido, pero en ese tipo de cosas no podía ceder.
Cantad a la rosa
poetas
hasta hacerla florecer
en los corazones desterrados
Quiero decirles a ustedes lo que quiero y lo que no quiero hacer. No quiero estar al servicio de aquello en lo que he dejado de creer, llámese hogar, patria o Iglesia. Y quiero intentar expresarme a mí mismo por medio de un modo de vida o arte tan libremente como me sea dado y tan plenamente como esté a mi alcance, usando para mi defensa las únicas armas que yo mismo me permita: silencio, exilio, y astucia
- Stephen Dedalus en “A Portrait of the Artist as a Young Man”, James Joyce
(via thelovelybones)
I wish I had a record player.
Hace unos días trajimos, mi hermano y yo, desde la casa de nuestros abuelos, una radio toca-discos y varios álbumes. Desempolvando el tiempo se puede reconstruir la historia, el aroma y la música de tanta conmoción.
No quisiera extenderme en el análisis de los fragmentos que a continuación presento, ellos son parte del libro El otro por sí mismo, de Jean Baudrillard y son, actualmente, un eje interesante de re-flexión, considerando cómo hacemos uso de la tecnología y nos involucramos en las redes sociales.
El cuerpo como escena, el paisaje como escena, el tiempo como escena desaparecen progresivamente. Lo mismo ocurre con el espacio público: el teatro de lo social, el teatro de lo político se reducen cada vez más a un gran cuerpo blando y a unas cabezas múltiples. La publicidad, en su nueva versión, ya no es el escenario barroco, utópico y extático de una visibilidad omnipresente de las empresas, las marcas, los interlocutores sociales, las virtudes sociales de la comunicación. La publicidad lo invade todo a medida que desaparece el espacio público (la calle, el monumento, el mercado, la escena, el lenguaje) (…) Esta es nuestra única arquitectura actual: grandes pantallas de donde se refractan los átomos, las partículas, las moléculas en movimiento. No es una escena pública, un espacio público, sino gigantescos espacios de circulación, de ventilación, de conexión efímera.
Ya no estamos en el drama de la alienación, sino en el éxtasis de la comunicación. Y este éxtasis sí es obsceno. Obsceno es lo que acaba con toda mirada, con toda imagen, con toda representación. No es sólo lo sexual lo que se vuelve obsceno: actualmente existe toda una pornografía de la información y la comunicación, una pornografía de los circuitos y las redes, de las funciones y los objetos en su legibilidad, fluidez, disponibilidad y regulación, en su significación forzada y en sus resultados, sus conexiones, su polivalencia, su expresión libre…
Ya no es la obscenidad de lo oculto, reprimido, oscuro, sino de lo visible, de lo demasiado visible, de lo más visible que lo visible, la odscenidad de lo que ya no tiene secreto, de lo que es enteramente soluble en la información y la comunicación.
